Campo de Borja
Adéntrate en el reino absoluto de la Garnacha con los vinos tintos de Campo de Borja, una tierra donde esta variedad noble ha encontrado su habitat perfecto para crear vinos de potencia extraordinaria y elegancia inesperada. Situada en el noroeste de la provincia de Zaragoza, a los pies del majestuoso Moncayo, esta denominación de origen ha sido consagrada como el auténtico imperio de la Garnacha, atesorando un patrimonio de viñas viejas que constituyen un tesoro vitícola único.
La DO Campo de Borja se caracteriza por un clima continental moderado por la influencia del cercano valle del Ebro y la protección de la sierra, creando unas condiciones excepcionales para el cultivo de la vid. Las tres subzonas altitudinales que conforman la denominación -desde los 350 hasta los 700 metros- ofrecen distintas exposiciones y microclimas que permiten a la Garnacha expresar toda su gama de matices. Los suelos son principalmente pardos y calizos, pobres en materia orgánica y con excelente drenaje, ideales para obtener uvas de gran concentración aromática.
La Garnacha es el corazón y el alma de los tintos de Campo de Borja, contando con un patrimonio extraordinario de viñas viejas que superan los treinta y cuarenta años de edad. Estas cepas, muchas de ellas en vaso y de bajísimos rendimientos, producen vinos de intenso color, aromas complejos a frutas del bosque y especias, con una estructura tanítica sedosa y un final prolongado que revela su origen privilegiado. Junto a la Garnacha, la Tempranillo aporta elegancia y finura, mientras variedades internacionales como la Cabernet Sauvignon y Syrah han encontrado un excelente acomodo en la denominación.
Los tintos de Campo de Borja se distinguen por su perfecto equilibrio entre la potencia mediterránea y la frescura que otorga la altitud. Desde los jóvenes y vibrantes que destacan por su intensidad frutal, hasta los complejos vinos de crianza que demuestran la excelente aptitud de la Garnacha para la barrica, todos comparten una personalidad marcada por la fruta madura y una acidez natural que les confiere una frescura inusual. La denominación ha desarrollado un estilo propio donde la Garnacha muestra toda su versatilidad, dando lugar a vinos tan honestos como profundos.
Te invitamos a descubrir nuestra selección de tintos de Campo de Borja, donde cada botella es un homenaje a la reina de las variedades tintas y al saber hacer de una tierra que ha convertido la Garnacha en su seña de identidad, ofreciendo vinos de extraordinaria relación calidad-precio que reflejan la autenticidad y el carácter de esta tierra aragonesa bañada por el sol y protegida por el imponente Moncayo.