Vinos blancos
Frescura, mineralidad y aromas vibrantes. En esta categoría encontrarás vinos blancos para todos los paladares: desde los jóvenes y directos hasta los fermentados en barrica con gran complejidad. Descubre la acidez de los Albariños, la personalidad de los Verdejos o la untuosidad de los Chardonnays.
Subcategorías
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Arabako Txakolina
Descubre la auténtica esencia de los vinos blancos de Arabako Txakolina, donde la Hondarrabi Zuri despliega toda su vitalidad y carácter atlántico. Esta joven denominación de origen, situada en los valles alaveses de Ayala, Amurrio y Llodio, representa el renacimiento de una tradición vinícola milenaria que captura la frescura del paisaje vasco en cada copa.
Arabako Txakolina se caracteriza por un clima atlántico donde la cercanía al mar Cantábrico y la protección de las montañas crean las condiciones perfectas para vinos blancos vibrantes y llenos de vida. La abundante pluviometría y las temperaturas suaves, con una media anual de 13°C, permiten una maduración lenta que preserva la acidez natural y los aromas primarios de las uvas. Los suelos son principalmente arcillosos y calcáreos, con buen drenaje y pobres en materia orgánica, ideal para obtener vinos de gran personalidad.
La Hondarrabi Zuri es el corazón de los blancos de Arabako Txakolina, una variedad autóctona que produce vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a manzana verde y cítricos, y esa acidez vibrante tan característica que los hace irresistibles. Junto a ella, otras variedades autorizadas como la Hondarrabi Zuri Zerratia, Izkiriota e Izkiriota Ttippia enriquecen la paleta de aromas y sabores, aunque siempre en proporciones menores que no superan el 20% del coupage.
Los blancos de Arabako Txakolina se distinguen por su perfil joven y vivaz, ligeramente gasificado de forma natural, que invita a ser consumido preferentemente en el año de su cosecha. Cada vez son más las bodegas que apuestan por txakolis con crianza sobre lías, añadiendo complejidad y redondez sin perder la frescura atlántica que los define. Son vinos que destacan por su versatilidad y capacidad para maridar con una amplia gama de alimentos.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Arabako Txakolina, donde cada botella es un viaje sensorial a los verdes valles de Álava, ofreciendo una experiencia única que combina la tradición más ancestral con las técnicas modernas de elaboración, siempre con el sello inconfundible del carácter vasco.
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Bierzo
Descubre la revolución de los vinos blancos del Bierzo, donde el Godello experimenta un renacimiento espectacular que está redefiniendo el potencial de los blancos españoles. Esta denominación de origen, conocida tradicionalmente por sus tintos de Mencía, revela ahora una faceta igualmente fascinante en sus blancos, demostrando que el terruño berciano posee la magia necesaria para crear blancos de extraordinaria finura y complejidad.
El Bierzo blanco se beneficia del mismo microclima singular que caracteriza a la denominación, con esa combinación única de influencias atlánticas y mediterráneas que crean las condiciones perfectas para una maduración lenta y equilibrada. Las viñas para blanco se cultivan principalmente en las laderas más frescas y en suelos con mayor contenido en pizarra y elementos minerales, que aportan esa característica nerviosidad y verticalidad tan apreciada en los Godellos bercianos.
El Godello es el alma indiscutible de los blancos del Bierzo, una variedad que encuentra aquí su expresión más pura y elegante, produciendo vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a frutas blancas, notas cítricas y un característico toque mineral que los hace inconfundibles. Junto al Godello, otras variedades tradicionales como la Doña Blanca y la Palomino completan el panorama, aunque es el Godello quien está acaparando toda la atención por su capacidad para transmitir el terruño con precisión milimétrica.
Los blancos del Bierzo se distinguen por su perfecto equilibrio entre la intensidad aromática y la acidez vibrante, con una textura sedosa que los hace excepcionalmente gratos al paladar. Desde los jóvenes y frescos, que destacan por su vitalidad y pureza frutal, hasta los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad manteniendo la frescura atlántica, todos comparten una elegancia natural y un potencial de guarda que está sorprendiendo a críticos y amantes del vino por igual.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos del Bierzo, donde cada botella representa el fruto de una pasión renovada por el Godello y el descubrimiento de un potencial hasta ahora insospechado en esta tierra mágica del noroeste leonés, ofreciendo vinos que combinan la tradición con la más moderna comprensión del terruño.
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Bizkaiko Txakolina
Sumérgete en la tradición más auténtica del txakoli vizcaíno con los vinos blancos de Bizkaiko Txakolina, donde la Hondarrabi Zuri despliega toda su frescura y carácter atlántico. Esta denominación de origen, arraigada en las laderas que miran al mar Cantábrico, representa la esencia misma del paisaje vasco capturada en cada copa, combinando la herencia centenaria con una modernidad que respeta sus raíces.
Bizkaiko Txakolina se caracteriza por un clima marítimo donde la influencia del Cantábrico es absoluta, con abundantes lluvias distribuidas a lo largo del año y temperaturas suaves que permiten una maduración lenta y equilibrada. Las viñas se cultivan en pequeñas parcelas de laderas escarpadas, muchas orientadas al sur para maximizar la exposición solar, creando un microclima único donde la brisa marina impregna cada racimo. Los suelos son principalmente arcillosos y ácidos, con buen drenaje que favorece el estrés controlado de las vides, fundamental para conseguir la acidez vibrante que define estos blancos.
La Hondarrabi Zuri es el alma indiscutible de los blancos de Bizkaiko Txakolina, una variedad autóctona que produce vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a manzana verde, cítricos y notas herbáceas típicas del entorno atlántico. Esta uva, cultivada con esmero en las empinadas laderas vizcaínas, encuentra aquí las condiciones ideales para expresar toda su personalidad fresca y vibrante. Otras variedades como la Hondarrabi Zuri Zerratia e Izkiriota pueden complementar el coupage, aunque siempre manteniendo el protagonismo de la variedad principal.
Los blancos de Bizkaiko Txakolina se distinguen por su perfil joven y vivaz, con esa ligera gasificación natural tan característica que los hace tremendamente refrescantes y versátiles. La mayoría se comercializan como vinos jóvenes para ser consumidos preferentemente en el año de su cosecha, aunque cada vez son más las bodegas que experimentan con crianzas sobre lías y otras técnicas que añaden complejidad sin perder la identidad atlántica que los define. Son vinos que brillan por su capacidad para maridar con una amplia gama de alimentos, especialmente con la rica gastronomía marina del Cantábrico.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Bizkaiko Txakolina, donde cada botella es un viaje sensorial a las verdes laderas vizcaínas, ofreciendo una experiencia única que aúna la tradición más ancestral con las técnicas modernas de elaboración, siempre manteniendo el sello inconfundible del carácter marinero que ha hecho de este txakoli un emblema de la cultura vasca.
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Castelló
Explora la diversidad y el carácter mediterráneo de los vinos blancos de Castellón, una tierra donde conviven la tradición vitivinícola más arraigada con la innovación más vanguardista. Esta categoría reúne tanto los vinos amparados por la IGP Castelló como aquellos elaborados en la provincia fuera de esta indicación, ofreciendo un panorama completo de los blancos que nacen entre el mar y la montaña castellonense.
Los vinos blancos de Castellón se benefician de una extraordinaria diversidad de microclimas y suelos, desde la influencia marítima de la costa hasta el clima continental de las zonas de interior y montaña. Esta variedad territorial permite el cultivo de una amplia gama de variedades, cada una encontrando su lugar ideal para expresar todo su potencial. Los suelos van desde los arcillosos y calcáreos de las zonas de interior hasta los más arenosos de las áreas costeras, todos ellos con un denominador común: su pobreza en nutrientes que favorece la concentración de aromas y sabores en la uva.
La paleta varietal de los blancos de Castellón es tan amplia como fascinante. Las variedades autóctonas de la Comunidad Valenciana como la Macabeo, Merseguera y la recuperada Verdil conviven en perfecta armonía con variedades internacionales como la Chardonnay, Sauvignon Blanc y Gewürztraminer, que han encontrado en estas tierras su segundo hogar. Esta convivencia entre variedades tradicionales y modernas permite una riqueza de estilos difícil de igualar, desde blancos jóvenes y vibrantes hasta complejos fermentados en barrica.
Los blancos de la provincia de Castellón se caracterizan por su perfecto equilibrio entre la intensidad mediterránea y la frescura que aporta la diversidad altitudinal. Muchos de estos vinos proceden de viñedos situados a media y alta montaña, donde las noches frescas permiten desarrollar una acidez natural que compensa la potencia aromática. Desde los jóvenes y afrutados, ideales para el consumo inmediato, hasta los de crianza sobre lías que añaden complejidad y volumen, todos comparten un carácter mediterráneo marcado por el sol y la brisa marina.
Te invitamos a descubrir nuestra selección de blancos de Castellón, donde cada botella representa la riqueza vitivinícola de una provincia llena de contrastes, ofreciendo vinos que son el fiel reflejo de una tierra que ha sabido conservar sus tradiciones mientras abraza la modernidad, siempre con el sello inconfundible del Mediterráneo.
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Castilla
Descubre la sorprendente evolución de los vinos blancos de la Tierra de Castilla, donde la tradición y la innovación se fusionan para crear expresiones únicas que desafían cualquier preconcepción. Esta indicación geográfica, que abarca la vasta extensión de la meseta castellana, se ha convertido en un espacio de libertad creativa donde los enólogos exploran todo el potencial de los blancos de interior.
La VT Castilla ofrece un marco perfecto para la elaboración de blancos que aprovechan las condiciones extremas del clima continental para desarrollar una acidez vibrante y aromas intensos. Las grandes amplitudes térmicas entre el día y la noche, características de la meseta, junto con los suelos principalmente calcáreos y pobres, confieren a estos vinos una mineralidad característica y una extraordinaria frescura que los hace perfectos para el consumo moderno.
La Airén, variedad autóctona por excelencia de Castilla-La Mancha, experimenta aquí su renacimiento, produciendo blancos jóvenes llenos de vitalidad con notas cítricas y florales que nada tienen que ver con los vinos del pasado. Junto a ella, la Macabeo aporta estructura y cuerpo, mientras la Verdejo manifiesta toda su expresión en estas tierras, desarrollando aromas a hierbas frescas y frutas tropicales. Las variedades internacionales como Chardonnay, Sauvignon Blanc y Moscatel han encontrado en estos suelos y clima su segundo hogar, ofreciendo blancos de gran complejidad aromática y elegancia.
Los blancos de VT Castilla destacan por su extraordinaria versatilidad y relación calidad-precio. Desde los jóvenes y vibrantes, perfectos para el consumo inmediato y maridajes informales, hasta los fermentados en barrica con crianza sobre lías que añaden capas de complejidad, todos demuestran el notable avance cualitativo de la viticultura castellana. Muchas bodegas apuestan por técnicas de vendimia nocturna y fermentación a baja temperatura para preservar toda la frescura y los aromas primarios de las uvas.
Te invitamos a explorar nuestra selección de vinos blancos de la Tierra de Castilla, donde cada botella representa la perfecta unión entre tradición e innovación, ofreciendo una experiencia sensorial que redefine lo que significa ser un blanco de meseta en el siglo XXI, con propuestas honestas que sorprenden por su calidad y personalidad.
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Castilla y León
Descubre la sorprendente diversidad de los vinos blancos de la Tierra de Castilla y León, una indicación geográfica que revela el potencial oculto de los viñedos del noroeste español para producir blancos de notable frescura y personalidad. Esta figura de calidad permite explorar el lado más luminoso de una región conocida tradicionalmente por sus tintos, ofreciendo una fascinante variedad de estilos que aprovechan la riqueza vitivinícola de este vasto territorio.
La VT Castilla y León se caracteriza por una extraordinaria variedad de microclimas y suelos que favorecen el desarrollo de blancos de gran carácter. Desde las influencias atlánticas del norte hasta el clima continental más marcado del sur, pasando por los valles fluviales que moderan las temperaturas, cada zona aporta matices únicos a sus vinos blancos. Los suelos, que van desde los arcillosos y calizos hasta los graníticos y pizarrosos, contribuyen a la diversidad de expresiones que encontramos en estos vinos.
La Verdejo demuestra aquí su versatilidad beyond la DO Rueda, mostrando diferentes facetas según su ubicación. Junto a ella, la Albillo mayor revela su potencial para blancos estructurados, mientras la Palomino y Malvasía aportan su carácter tradicional. Variedades internacionales como la Sauvignon Blanc, Chardonnay y Gewürztraminer han encontrado un excelente acomodo en estas tierras, ofreciendo blancos aromáticos y complejos que enriquecen el panorama vinícola de la región.
Los blancos de VT Castilla y León destacan por su frescura vibrante y su autenticidad. Desde los jóvenes y afrutados que capturan toda la expresión primaria de la uva, hasta los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad, todos comparten un carácter amable y un equilibrio que los hace muy agradables de beber. Muchos de estos vinos proceden de viñedos de altura donde las noches frescas preservan la acidez natural, creando blancos equilibrados y llenos de vida.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de la Tierra de Castilla y León, donde cada botella representa una oportunidad para descubrir el lado menos conocido pero igualmente fascinante de la viticultura de esta región, ofreciendo vinos que sorprenden por su calidad y que demuestran que Castilla y León tiene mucho que decir en el mundo de los blancos españoles.
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Lanzarote
Sumérgete en la singularidad extrema de los vinos blancos de Lanzarote, una denominación de origen donde el paisaje volcánico y el clima subdesértico se alían para crear blancos de una personalidad mineral y una acidez vibrante absolutamente inconfundibles. Esta tierra única, moldeada por el fuego y el viento, alberga una viticultura heroica que da como resultado vinos que son pura expresión del terruño volcánico más puro de España.
La DO Lanzarote se caracteriza por un paisaje cubierto de ceniza volcánica (picón o lapilli) que confiere a sus vinos un sello mineral único. El clima es subdesértico, con escasas lluvias y la constante influencia de los vientos alisios y las calimas saharianas . Esta dureza climática es contrarrestada por una técnica de cultivo ingeniosa y única: las vides se plantan en hoyos o zanjas protegidas por muros semicirculares de piedra volcánica, lo que permite a las raíces encontrar suelo fértil y al viñedo sobrevivir en condiciones extremas . Esta viticultura "heroica" define el carácter y el valor de cada botella.
La Malvasía Volcánica es el alma y el corazón de los blancos de Lanzarote, una variedad autóctona perfectamente adaptada que imprime el carácter distintivo de estos vinos, con su perfecto equilibrio entre acidez y notas minerales volcánicas . Junto a ella, otras variedades como la Diego o Listán Blanco completan una paleta sensorial donde la mineralidad, la frescura y la intensidad aromática son las protagonistas absolutas. Los vinos blancos de Lanzarote se caracterizan por tener un marcado gusto volcánico-mineral perfectamente equilibrado con una acidez relativamente alta , una combinación que los hace tremendamente vibrantes, elegantes y con un perfil inconfundible.
Desde los jóvenes y vibrantes, que destacan por su frescura inmediata y su pureza frutal, hasta las versiones más complejas con crianza sobre lías o los exquisitos dulces naturales de uvas sobremaduradas, todos los blancos de Lanzarote comparten esa huella volcánica que los conecta directamente con el paisaje lunario de la isla. A pesar de los retos, como la reciente y severa reducción de la cosecha , la calidad de la uva cosechada es excepcional, prometiendo vinos de gran concentración y personalidad.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de la DO Lanzarote, donde cada botella es un testimonio de superación y un viaje sensorial a un terruño único en el mundo. Son vinos que no solo sorprenden por su calidad y singularidad, sino que narran la historia de un paisaje, de una cultura y del esfuerzo de unos viticultores que han convertido la adversidad en una virtud enológica irrepetible.
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Penedés
Descubre la riqueza y versatilidad de los vinos blancos del Penedés, una denominación de origen que representa el perfecto equilibrio entre la tradición catalana más arraigada y la vanguardia enológica más innovadora. Esta tierra, cuna del cava y corazón vitivinícola de Cataluña, ofrece una fascinante diversidad de blancos que reflejan la complejidad de su territorio y el savoir-faire de sus bodegas.
La DO Penedés se caracteriza por su privilegiada situación entre el mar Mediterráneo y la montaña de Montserrat, creando un mosaico de microclimas y suelos que permiten el cultivo de una amplia variedad de uvas blancas. Desde la influencia marítima en las zonas costeras hasta el clima continental de las áreas de interior, cada subzona aporta matices únicos a sus vinos. Los suelos, principalmente calcáreos y arcillosos, con buena permeabilidad y pobres en materia orgánica, son ideales para obtener blancos de gran personalidad y frescura.
El Xarel·lo es el alma tradicional de los blancos del Penedés, una variedad autóctona que produce vinos de color amarillo intenso, aromas a frutas blancas y un característico toque mineral. Junto a él, la Macabeo aporta frescura y notas cítricas, mientras la Parellada contribuye con su elegancia y finura aromática. Estas tres variedades históricas conviven en perfecta armonía con cepas internacionales como la Chardonnay, Sauvignon Blanc y Riesling, que han encontrado en el Penedés su segundo hogar, enriqueciendo el panorama con blancos de gran complejidad y estructura.
Los blancos del Penedés ofrecen un abanico sensorial tan amplio como el territorio que los produce. Desde los jóvenes y vibrantes que destacan por su frescura inmediata y aromas primarios, hasta los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad y volumen en boca, todos comparten un carácter mediterráneo marcado por el equilibrio y la elegancia. Muchos de estos vinos proceden de viñedos de agricultura ecológica y sostenible, reflejando el compromiso de la denominación con la calidad y el respeto al medio ambiente.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos del Penedés, donde cada botella representa la esencia de una tierra que ha sabido conservar sus variedades autóctonas mientras abraza la innovación, ofreciendo vinos que son el fiel reflejo del carácter acogedor y emprendedor de Cataluña, y que constituyen una excelente oportunidad para descubrir la evolución y calidad de los blancos mediterráneos en el siglo XXI.
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Priorat
Descubre la faceta más sorprendente y exclusiva del Priorat con sus vinos blancos, auténticas joyas que demuestran que esta denominación de origen calificada no es solo territorio de grandes tintos. En las escarpadas laderas de pizarra llicorella, unos pocos viticultores han emprendido la heroica tarea de crear blancos de extraordinaria complejidad mineral y profundidad sensorial, capaces de expresar la esencia única de este terruño excepcional.
La DOQ Priorat ofrece unas condiciones únicas para el cultivo de uvas blancas de gran calidad. El mismo suelo de pizarra llicorella que confiere a los tintos su característica mineralidad vibrante, imprime en los blancos un sello mineral inconfundible y una acidez electrizante. El clima mediterráneo con influencia continental, con veranos calurosos e inviernos fríos, junto con las pronunciadas pendientes y la altitud que oscila entre los 100 y 700 metros, crea el escenario perfecto para una maduración lenta y concentrada de las uvas blancas.
La Garnacha Blanca es la variedad reina de los blancos prioratinos, encontrando en la llicorella su expresión más profunda y mineral, con aromas de frutas de hueso, notas anisadas y una textura sedosa que recuerda a la cera de abeja. Junto a ella, la Macabeo aporta frescura y notas cítricas, mientras la Pedro Ximénez y la Chenin Blanc -esta última poco común en la región- contribuyen con su complejidad aromática y acidez. La Viognier también ha demostrado una adaptación excepcional, ofreciendo blancos aromáticos y voluptuosos que mantienen la elegancia prioratina.
Los blancos de Priorat se caracterizan por su extraordinaria concentración, profundidad y potencial de guarda. Son vinos estructurados donde la mineralidad de la pizarra se funde con una acidez vibrante y una complejidad aromática que evoluciona magníficamente en botella. Desde los fermentados en depósito que destacan por su pureza frutal y mineral, hasta los criados en barrica que desarrollan capas de complejidad manteniendo la frescura, todos comparten ese carácter serio y profundo que define a los grandes vinos de esta región.
Te invitamos a explorar nuestra exclusiva selección de blancos del Priorat, donde cada botella representa el coraje y la dedicación de viticultores que han sabido interpretar la esencia de la llicorella en su versión más luminosa. Estos vinos no solo ofrecen una experiencia sensorial extraordinaria, sino que constituyen un descubrimiento para los amantes del vino que buscan nuevas fronteras de calidad y autenticidad en el panorama vinícola español.
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Rias Baixas
Sumérgete en el mundo de los vinos blancos de Rías Baixas, la denominación de origen gallega que ha convertido al Albariño en un icono mundial de la viticultura atlántica. En el verde y húmedo paisaje de las Rías Bajas gallegas, donde el mar se adentra en la tierra y la brisa marina acaricia los viñedos, se elaboran unos blancos de frescura vibrante y personalidad inconfundible que capturan la esencia misma de Galicia.
La DO Rías Baixas se organiza en cinco subzonas diferenciadas -Val do Salnés, Condado do Tea, O Rosal, Soutomaior y Ribeira do Ulla- cada una con su propio carácter. El clima es atlántico, con temperaturas suaves y abundantes lluvias distribuidas a lo largo del año, condiciones que favorecen el desarrollo de una acidez natural y una complejidad aromática excepcionales en los vinos. Los suelos son mayoritariamente graníticos, sobre todo granito descompuesto (xabre), con buen drenaje que resulta crucial en esta lluviosa región.
El Albariño es el alma indiscutible de los blancos de Rías Baixas, una variedad autóctona que encuentra aquí su expresión más pura y elegante. Esta uva produce vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas intensos a frutas blancas, cítricos y notas florales, con ese característico punto salino que evoca la proximidad al mar. Aunque el Albariño domina absoluto con más del 90% de la producción, otras variedades autorizadas como la Loureira, Treixadura y Caíño Blanco completan la paleta sensorial, especialmente en los coupages de la subzona de O Rosal.
Los blancos de Rías Baixas se distinguen por su perfección equilibrada entre intensidad aromática y frescura vibrante. Desde los jóvenes y vitales que destacan por su explosión frutal y mineral, hasta los de crianza sobre lías que ganan en complejidad y volumen, todos comparten una elegancia natural y una versatilidad que los hace perfectos para el maridaje. Las técnicas de emparrado en pergola tradicional no solo protegen las uvas de la humedad, sino que contribuyen a la complejidad aromática de estos blancos únicos.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Rías Baixas, donde cada botella es un viaje sensorial a las verdes riberas gallegas, ofreciendo la oportunidad de descubrir los matices que diferencian a cada subzona y el trabajo de bodegas que han elevado el Albariño a la categoría de gran vino blanco del mundo, siempre manteniendo su carácter atlántico y su conexión con el territorio.
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Ribeiro
Descubre la herencia vinícola más ancestral de Galicia con los vinos blancos del Ribeiro, una denominación de origen que representa el perfecto equilibrio entre tradición milenaria y modernidad enológica. En los valles formados por los ríos Miño, Avia y Arnoia, donde la viticultura se remonta a la época romana, se elaboran blancos de personalidad única que han convertido a esta región en un referente histórico de la viticultura atlántica.
La DO Ribeiro se caracteriza por un paisaje de valles escarpados y laderas abancaladas donde el clima atlántico se suaviza gracias a la protección de las montañas, creando unas condiciones ideales para el cultivo de uvas blancas de gran calidad. La influencia oceánica se combina con temperaturas más templadas que en las zonas costeras, permitiendo una maduración más completa de las uvas. Los suelos, principalmente graníticos y de pizarra descompuesta, con buen drenaje natural, son fundamentales para conferir a estos blancos su característica mineralidad y frescura.
El Treixadura es la variedad reina de los blancos del Ribeiro, una uva autóctona que produce vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a frutas blancas, notas florales y un característico toque de hierbas aromáticas. Junto a ella, la Torrontés aporta su intensidad aromática y frescura, mientras la Godello contribuye con estructura y complejidad. Otras variedades tradicionales como la Lado, Loureira y Albariño completan los coupages, creando una paleta sensorial tan rica como el patrimonio vitícola de la región.
Los blancos del Ribeiro se distinguen por su elegancia natural y perfecto equilibrio entre intensidad aromática y acidez vibrante. Desde los jóvenes y afrutados que destacan por su frescura inmediata y tipicidad varietal, hasta los de fermentación en barrica que desarrollan mayor complejidad y volumen, todos comparten un carácter atlántico marcado por la mineralidad y una textura sedosa que los hace excepcionalmente gratos al paladar. La recuperación de viñedos viejos en bancales tradicionales ha permitido elaborar blancos de mayor concentración y personalidad.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos del Ribeiro, donde cada botella representa la esencia de una tierra que ha sabido conservar sus variedades autóctonas y técnicas tradicionales mientras incorpora las ventajas de la modernidad, ofreciendo vinos que son fiel reflejo del carácter gallego y que constituyen una excelente oportunidad para descubrir los sabores auténticos de la Galicia interior.
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Rioja
Descubre el renacimiento de los vinos blancos de Rioja, una denominación de origen calificada que está viviendo una auténtica revolución cualitativa en sus blancos, combinando la tradición más respetada con una modernidad llena de frescura y personalidad. Lejos de ser solo tierra de grandes tintos, Rioja está demostrando su extraordinario potencial para crear blancos complejos, elegantes y con una capacidad de guarda que está sorprendiendo a críticos y amantes del vino por igual.
La DOCa Rioja ofrece una diversidad de terruños excepcionales para el cultivo de uvas blancas. Las tres subzonas -Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental- aportan matices distintivos: la Alta con su influencia atlántica para blancos de frescura y elegancia; la Alavesa con su clima de transición para vinos aromáticos y estructurados; y la Oriental con su clima mediterráneo para blancos potentes y cálidos. Los suelos, principalmente arcilloso-calcáreos y aluviales, confieren a estos blancos una mineralidad característica y una excelente aptitud para la crianza.
El Viura (también conocido como Macabeo) es el alma tradicional de los blancos riojanos, una variedad que está experimentando un redescubrimiento espectacular, mostrando su capacidad para producir desde blancos jóvenes y vibrantes hasta vinos de gran complejidad con crianza en barrica. Junto a él, la Malvasía aporta su intensidad aromática y notas exóticas, mientras la Garnacha Blanca contribuye con volumen y untuosidad. Las variedades autorizadas más recientemente como el Tempranillo Blanco, Verdejo, Sauvignon Blanc y Chardonnay están enriqueciendo el panorama con nuevas expresiones y estilos.
Los blancos de Rioja ofrecen un fascinante abanico de estilos que respetan la clasificación tradicional por tiempo de crianza. Desde los jóvenes y afrutados que destacan por su frescura inmediata y vitalidad, pasando por los fermentados en barrica que desarrollan complejidad y volumen, hasta los grandes blancos de guarda con crianza que demuestran una evolución espectacular en botella. Todos comparten ese equilibrio característico entre fruta, acidez y, en su caso, madera, que ha convertido a Rioja en referencia mundial.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Rioja, donde cada botella representa la perfecta unión entre el respeto por la tradición y la audacia de la innovación. Estos vinos no solo ofrecen una experiencia sensorial excepcional, sino que cuentan la historia de una región que está redefiniendo su identidad en blanco, demostrando que Rioja tiene mucho que decir -y beber- más allá de sus afamados tintos.
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Rueda
Adéntrate en el corazón de los grandes blancos españoles con los vinos de la Denominación de Origen Rueda, la región que ha convertido al Verdejo en un icono mundial de la viticultura de castilla. Situada en las altas mesetas entre los ríos Duero y Adaja, esta tierra de cielos infinitos y suelos pedregosos produce blancos de intensidad aromática y frescura vibrante que han situado a España en el mapa internacional de los vinos blancos de calidad.
La DO Rueda se caracteriza por un clima continental extremo, con inviernos gélidos y veranos calurosos, donde las grandes amplitudes térmicas entre el día y la noche son clave para el desarrollo de la acidez y los aromas en el Verdejo. El territorio, situado entre los 700 y 800 metros de altitud, presenta suelos principalmente cascajosos, pobres en materia orgánica y con excelente drenaje, que obligan a las cepas a enraizar profundamente en busca de agua y nutrientes. Esta dureza aparente es, en realidad, el secreto que confiere a estos blancos su intensidad y personalidad.
El Verdejo es el alma indiscutible de Rueda, una variedad autóctona que encuentra aquí su expresión más pura y característica, produciendo vinos de color amarillo pajizo con reflejos verdosos, aromas intensos a hierbas frescas, frutas tropicales y un inconfundible toque amargo final que los hace únicos. Junto a él, la Sauvignon Blanc ha demostrado una adaptación excepcional al terruño ruedano, aportando sus clásicas notas cítricas y piramidales. La Viura completa el panorama con blancos más neutros y ligeros, aunque es el Verdejo quien domina absoluto con más del 90% de la superficie de viñedo.
Los blancos de Rueda ofrecen una gama de estilos que van desde los jóvenes y vibrantes, que destacan por su explosión aromática y frescura inmediata, hasta los fermentados en barrica que desarrollan complejidad y volumen sin perder la tipicidad varietal. Todos comparten esa acidez vibrante y ese carácter herbáceo que los hace perfectos para el maridaje y tremendamente refrescantes. La mayoría se elaboran para ser consumidos en su plenitud durante el año siguiente a la vendimia, aunque los de mayor estructura demuestran una excelente evolución en botella.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Rueda, donde cada botella representa la esencia de una tierra extrema que ha sabido convertir las dificultades climáticas en virtudes enológicas, ofreciendo vinos que son auténtica expresión del carácter castellano en su versión más fresca y aromática, y que constituyen una de las mejores experiencias sensoriales del viñedo español contemporáneo.
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Terra Alta
Descubre la singularidad de los vinos blancos de Terra Alta, una denominación de origen donde la Garnacha Blanca alcanza su máxima expresión bajo la constante influencia del Cierzo y la Tramontana. Esta tierra del sur de Cataluña, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, produce blancos de personalidad marcada que reflejan la esencia de un territorio único, moldeado por los vientos, el sol mediterráneo y los suelos calcáreos.
La DO Terra Alta se caracteriza por un paisaje de colinas y valles donde el clima mediterráneo se intensifica por la influencia de los vientos del noroeste que secan las uvas y concentran sus aromas. Las viñas se cultivan entre los 350 y 550 metros de altitud, en suelos principalmente calcáreos, pobres en materia orgánica y con excelente drenaje, ideales para obtener uvas de gran concentración aromática. El Cierzo, viento seco y constante, actúa como regulador natural manteniendo las viñas sanas y favoreciendo una maduración lenta y equilibrada.
La Garnacha Blanca es el alma de los blancos de Terra Alta, una variedad que encuentra aquí su expresión más genuina y compleja, produciendo vinos de color amarillo dorado, aromas a frutas de hueso, notas de hierbas aromáticas y un característico toque mineral. Junto a ella, la Macabeo aporta frescura y elegancia, mientras la Parellada contribuye con su finura aromática. La Chenin Blanc y Sauvignon Blanc han demostrado una excelente adaptación al territorio, aunque es la Garnacha Blanca la que define el carácter único de estos blancos mediterráneos.
Los blancos de Terra Alta ofrecen un estilo estructurado y voluminoso, donde la potencia frutal se armoniza con una acidez fresca que aporta equilibrio y verticalidad. Desde los jóvenes y expresivos que destacan por su fruta viva y notas florales, hasta los fermentados en barrica que desarrollan complejidad y untuosidad, todos comparten ese carácter mediterráneo marcado por el sol y la personalidad mineral de la tierra. Muchos de estos vinos proceden de agricultura ecológica y sostenible, reflejando el compromiso de la denominación con la calidad y el respeto al medio ambiente.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Terra Alta, donde cada botella representa el carácter de una tierra ventosa y soleada que ha sabido preservar sus variedades tradicionales mientras abraza técnicas modernas de elaboración. Estos vinos sorprenden por su personalidad única y su excelente relación calidad-precio, ofreciendo una experiencia sensorial que captura la esencia del Mediterráneo más auténtico en su expresión blanca.
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Utiel-Requena
Explora el lado más fresco y versátil de Utiel-Requena con sus vinos blancos, una denominación de origen que está demostrando un potencial excepcional para elaboraciones blancas llenas de personalidad mediterránea. Lejos de ser solo territorio de potentes tintos de Bobal, esta tierra del interior valenciano revela una faceta luminosa y refrescante a través de blancos que aprovechan la altitud y la continentalidad para desarrollar una acidez vibrante y aromas intensos.
La DO Utiel-Requena se caracteriza por un paisaje de mesetas y colinas situadas entre los 600 y 900 metros de altitud, donde el clima mediterráneo continental con inviernos fríos y veranos calurosos crea las condiciones ideales para una maduración lenta y equilibrada de las uvas blancas. Los suelos son principalmente calizos, pobres en materia orgánica y con excelente drenaje, que confieren a estos blancos su característica mineralidad y frescura. La notable amplitud térmica entre el día y la noche es clave para preservar la acidez natural y desarrollar aromas complejos.
La Macabeo (conocida aquí como Valenciana) es la variedad blanca tradicional de Utiel-Requena, produciendo vinos de color amarillo pálido, aromas a frutas blancas y notas florales, con una acidez refrescante que los hace perfectos para el consumo joven. Junto a ella, la Merseguera aporta su carácter herbal y mineral, mientras la Malvasía contribuye con su intensidad aromática y notas exóticas. variedades internacionales como la Sauvignon Blanc, Chardonnay y Gewürztraminer han encontrado un excelente acomodo, ofreciendo blancos aromáticos y complejos que enriquecen el panorama vinícola de la denominación.
Los blancos de Utiel-Requena ofrecen un estilo mediterráneo pero equilibrado, donde la intensidad aromática se combina con una frescura sorprendente para la latitud. Desde los jóvenes y afrutados que destacan por su vitalidad y expresión varietal inmediata, hasta los fermentados en barrica que desarrollan mayor complejidad y volumen, todos comparten un carácter amable y una versatilidad que los hace ideales para el maridaje. La mayoría se elaboran para ser consumidos en su plenitud durante el año siguiente a la vendimia, capturando toda la frescura y expresión primaria de las uvas.
Te invitamos a descubrir nuestra selección de blancos de Utiel-Requena, donde cada botella representa el renacimiento de una tierra que está explorando nuevas fronteras sensoriales en blanco. Estos vinos sorprenden por su calidad y personalidad, demostrando que el interior valenciano tiene mucho que ofrecer más allá de sus afamados tintos, con propuestas frescas, honestas y llenas de carácter mediterráneo.
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Valdeorras
Adéntrate en el epicentro de la revolución del Godello con los vinos blancos de Valdeorras, una denominación de origen que ha convertido a esta variedad autóctona en un referente mundial de los blancos españoles. En los valles del río Sil, donde la tradición romana se funde con la vanguardia enológica, se elaboran blancos de extraordinaria elegancia y complejidad mineral que están redefiniendo el potencial del viñedo gallego del interior.
La DO Valdeorras se caracteriza por un paisaje de valles profundos y laderas escarpadas donde el clima atlántico se matiza con influencias continentales, creando las condiciones perfectas para el desarrollo del Godello. El territorio, situado entre los 250 y 700 metros de altitud, presenta suelos principalmente pizarrosos y graníticos en las laderas, y aluviales en los fondos de valle, que confieren a estos blancos su característica mineralidad vibrante y su perfecto equilibrio entre frescura y estructura.
El Godello es el alma indiscutible de los blancos de Valdeorras, una variedad autóctona que encuentra aquí su expresión más pura y elegante, produciendo vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a frutas blancas, notas cítricas y un característico toque mineral que los hace inconfundibles. Esta uva demuestra una versatilidad excepcional, capaz de producir desde blancos jóvenes y vibrantes hasta vinos de gran complejidad con crianza en barrica. Junto a ella, la Palomino mantiene su presencia testimonial, mientras el Albariño y Treixadura completan ocasionalmente algunos coupages.
Los blancos de Valdeorras se distinguen por su perfecto equilibrio entre intensidad aromática, volumen en boca y acidez vibrante. Desde los jóvenes y afrutados que destacan por su frescura inmediata y pureza varietal, hasta los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad y untuosidad, todos comparten una elegancia natural y un potencial de guarda que está sorprendiendo a críticos y amantes del vino. La recuperación de viñedos viejos de Godello en laderas de pizarra ha permitido elaborar blancos de mayor concentración y profundidad.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Valdeorras, donde cada botella representa la culminación de un proyecto de recuperación varietal que ha devuelto al Godello su lugar entre las grandes variedades blancas del mundo. Estos vinos no solo ofrecen una experiencia sensorial excepcional, sino que cuentan la historia de una tierra que ha sabido conservar sus raíces mientras abraza la modernidad, creando auténticas joyas del viñedo gallego que rivalizan en calidad con los mejores blancos internacionales.
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Valencia
Descubre la riqueza y versatilidad de los vinos blancos de Valencia, una denominación de origen que ofrece un fascinante mosaico de estilos que van desde los jóvenes y refrescantes hasta los blancos complejos con crianza. Esta tierra mediterránea, con una tradición vinícola que se remonta a los fenicios, revela en sus blancos todo el carácter luminoso y acogedor del territorio valenciano, aprovechando la diversidad de sus cuatro subzonas para crear propuestas únicas y llenas de personalidad.
La DO Valencia se caracteriza por su extraordinaria variedad de microclimas y suelos distribuidos en sus cuatro subzonas distintivas. Desde la influencia marítima de la costa hasta el clima continental de las tierras altas del interior, cada zona aporta matices diferentes a sus vinos blancos. Los suelos varían desde los calcáreos y arcillosos de las zonas de interior hasta los más arenosos de las áreas cercanas a la costa, todos ellos con esa pobreza en nutrientes que favorece la concentración de aromas y sabores en la uva.
La Merseguera es una de las variedades blancas emblemáticas de Valencia, produciendo vinos de color amarillo pálido, aromas delicados a frutas blancas y un característico toque amargo final que los hace refrescantes y perfectos para el consumo joven. Junto a ella, la Malvasía aporta su intensidad aromática y notas exóticas, mientras la Macabeo (conocida aquí como Valenciana) contribuye con su frescura y notas cítricas. La Muscat de Frontignan (Moscatel) muestra aquí su versión más aromática y expresiva, y variedades internacionales como la Chardonnay, Sauvignon Blanc y Gewürztraminer han encontrado un excelente acomodo, ofreciendo blancos complejos que enriquecen el panorama vinícola.
Los blancos de Valencia ofrecen una amplia gama de estilos que satisfacen todos los momentos y preferencias. Desde los jóvenes y vibrantes que destacan por su frescura inmediata y su carácter fácil de beber, ideales para el consumo diario y el calor mediterráneo, hasta los fermentados en barrica que desarrollan mayor complejidad y volumen, todos comparten un carácter mediterráneo marcado por el sol y la luminosidad del territorio. La versatilidad de esta denominación permite desde monovarietales que expresan la pureza de cada cepa hasta coupages innovadores que exploran nuevas combinaciones.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de Valencia, donde cada botella representa la esencia de una tierra diversa y acogedora que ha sabido conservar sus variedades tradicionales mientras incorpora con acierto cepas internacionales. Estos vinos sorprenden por su excelente relación calidad-precio y su capacidad para ofrecer experiencias sensoriales que van desde la máxima frescura hasta la complejidad más elaborada, siempre con el sello inconfundible del Mediterráneo valenciano.
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Valle de la Orotava
Descubre la singularidad de los vinos blancos del Valle de la Orotava, una denominación de origen que representa la esencia más pura de la viticultura heroica canaria. En las imponentes laderas del norte de Tenerife, entre el océano Atlántico y el majestuoso Teide, se elaboran blancos de extraordinaria personalidad mineral que capturan la esencia volcánica de las Islas Afortunadas.
La DO Valle de la Orotava se caracteriza por un paisaje único de viñedos cultivados en terrazas escalonadas sobre suelos volcánicos de extrema pobreza pero ricos en minerales. El clima es subtropical influenciado por los vientos alisios, que aportan humedad y suavizan las temperaturas, creando un microclima perfecto para una maduración lenta y equilibrada. La altitud, que oscila entre los 100 y 800 metros, y la orientación de las viñas hacia el norte, son factores cruciales que confieren a estos blancos su acidez vibrante y complejidad aromática.
La Listán Blanco es la variedad reina de los blancos del Valle de la Orotava, una uva autóctona que produce vinos de color amarillo pálido con reflejos verdosos, aromas a frutas blancas, notas cítricas y un característico toque mineral volcánico. Junto a ella, la Gual (conocida localmente como Bujariego) aporta su intensidad aromática y cuerpo sedoso, mientras la Marmajuelo contribuye con sus notas herbáceas y frescura. Otras variedades tradicionales como la Malvasía y Forastera completan la paleta sensorial de estos blancos únicos, aunque es el Listán Blanco el que mejor expresa el carácter del valle.
Los blancos del Valle de la Orotava se distinguen por su elegancia mineral y perfecto equilibrio entre intensidad aromática y acidez nerviosa. Desde los jóvenes y vibrantes que destacan por su frescura atlántica y pureza frutal, hasta los que experimentan con crianzas sobre lías que añaden complejidad y volumen, todos comparten esa huella volcánica inconfundible que los conecta directamente con el terruño canario. El sistema de cultivo en cordón trenzado, único en el mundo, y la vendimia manual en pendientes pronunciadas añaden un valor extraordinario a cada botella.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos del Valle de la Orotava, donde cada botella es un testimonio de superación y un viaje sensorial a un terruño volcánico único. Estos vinos no solo sorprenden por su calidad y singularidad, sino que narran la historia de una tierra extrema donde el hombre ha sabido domar la adversidad para crear auténticas joyas enológicas que expresan como ninguna otra la esencia volcánica del archipiélago canario.
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Grandes Pagos de España
Descubre la cumbre de los vinos blancos españoles a través de Grandes Pagos de España, una asociación que reúne a las bodegas más prestigiosas del país en su búsqueda por la excelencia y la expresión más pura del terruño. Esta selección representa lo más alto de la viticultura española en blancos, donde cada vino es el reflejo de un pago específico -una parcela o finca singular- con características excepcionales que le confieren una personalidad única e inconfundible.
Grandes Pagos de España trasciende las fronteras geográficas para unir bajo un mismo ideal de calidad a bodegas de toda España comprometidas con la autenticidad y la expresión genuina de sus viñedos. Estos vinos blancos comparten una filosofía basada en el respeto absoluto por el medio ambiente, la sostenibilidad y la búsqueda de la máxima calidad a través del conocimiento profundo de cada terruño.
La diversidad varietal en los blancos de Grandes Pagos de España es un fiel reflejo de la riqueza vitivinícola nacional. Desde el Godello en su expresión más mineral y vertical, hasta el Albariño en su versión más compleja y estructurada, pasando por el Verdejo de perfiles más profundos, la Garnacha Blanca con su untuosidad característica, o el Xarel·lo con su frescura mediterránea. Cada pago selecciona las variedades que mejor se adaptan a su microclima y suelos, creando blancos que son la esencia misma de su lugar de origen.
Los blancos de Grandes Pagos de España se distinguen por su extraordinaria complejidad, elegancia y potencial de guarda. Son vinos que transmiten el carácter específico de un lugar, desde los elaborados en suelos de pizarra que confieren mineralidad vibrante, hasta los criados en suelos calcáreos que aportan fineza y persistencia. Las técnicas de vendimia selectiva, la fermentación con levaduras autóctonas y las crianzas esmeradas sobre lías finas culminan en blancos de personalidad inconfundible y gran capacidad de evolución.
Te invitamos a explorar nuestra exclusiva selección de blancos de Grandes Pagos de España, donde cada botella representa el máximo exponente de la viticultura de pago en nuestro país. Estos vinos no solo ofrecen una experiencia sensorial excepcional, sino que cuentan la historia de un terruño único y el compromiso de bodegueros que han dedicado su vida a entender y expresar la singularidad de sus viñedos, creando auténticas obras maestras del viñedo español en su versión más luminosa y elegante.
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Vinos de Pago
Explora la categoría más exclusiva de los blancos españoles: los Vinos de Pago, la máxima figura de calidad que reconoce la singularidad absoluta de fincas concretas que, por sus condiciones excepcionales de suelo, microclima y orientación, producen vinos blancos de personalidad única. A diferencia de las Denominaciones de Origen -que amparan territorios extensos- o de Grandes Pagos de España -asociación voluntaria de bodegas-, los Vinos de Pago representan el reconocimiento oficial a un terruño específico que ha demostrado su excepcionalidad ante el organismo regulador.
Los Vinos de Pago Blancos son la máxima expresión del concepto "terroir" en España para vinos blancos. Cada pago certificado es un viñedo excepcional que ha probado poseer características edáficas, microclimáticas y de orientación tan distintivas que merecen su propia calificación, independientemente de la denominación de origen en la que se encuentre físicamente. Esta figura, la más prestigiosa de la jerarquía de calidad española, garantiza que el vino blanco procede íntegramente de una finca que ha demostrado su singularidad de forma objetiva.
La diversidad de los Vinos de Pago Blancos refleja la riqueza vitivinícola española en su versión más luminosa. Desde los pagos atlánticos que elaboran Albariños de extraordinaria complejidad, hasta los pagos mediterráneos especializados en Garnacha Blanca y Macabeo de altura, pasando por los pagos castellanos que trabajan con Verdejo de viñas viejas o los pagos pirenaicos dedicados a variedades autóctonas recuperadas. Cada pago elige las variedades blancas que mejor se expresan en su terruño único.
Los blancos de Vinos de Pago se caracterizan por su profundidad aromática, complejidad en boca y extraordinaria capacidad de guarda. Son vinos que no podrían elaborarse en ninguna otra parte, donde cada elemento -desde la composición mineral del suelo hasta la brisa particular que ventila el viñedo- queda plasmado en la copa. Desde los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad, hasta los criados sobre lías finas que ganan en volumen y persistencia, todos comparten un nivel de autenticidad que los convierte en referentes absolutos.
Te invitamos a descubrir nuestra selección de Vinos de Pago Blancos, donde cada botella representa la culminación de un proyecto vitivinícola único. Estos blancos no solo ofrecen una experiencia sensorial extraordinaria, sino que constituyen un viaje organoléptico a viñedos excepcionales donde el hombre ha sabido interpretar y potenciar la singularidad de la naturaleza, creando vinos que son la esencia misma de un lugar irrepetible en su expresión más pura y luminosa.
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Sin DO
Adéntrate en el mundo más fresco y espontáneo del vino español con nuestra selección de Vinos Blancos Sin Denominación, donde la autenticidad brilla por encima de los certificados y la calidad se mide por la emoción que despiertan en la copa. Estos blancos representan la esencia más pura de la creatividad enológica, donde pequeños productores y proyectos innovadores exploran nuevos caminos sin las ataduras de las normativas establecidas.
Estos vinos blancos nacen de la filosofía de que la verdadera calidad no necesita etiquetas oficiales para brillar. Muchos proceden de viñedos situados en zonas fronterizas entre denominaciones, de microparcelas con condiciones únicas que no encajan en los parámetros tradicionales, o de proyectos jóvenes que están reinventando el concepto de blanco español. Son el reflejo de una nueva generación de enólogos que priorizan la expresión personal sobre la tradición institucional.
La diversidad en estos blancos es tan refrescante como impredecible. Desde coupages que mezclan variedades de diferentes regiones con resultados sorprendentes, hasta monovarietales de uvas poco convencionales que están descubriendo su lugar en el viñedo español. La libertad de esta categoría permite experimentar con técnicas de vinificación alternativas, fermentaciones espontáneas, crianzas en recipientes no convencionales y tiempos de maceración que desafían lo establecido, dando lugar a blancos de personalidad vibrante y auténtica.
Estos vinos blancos se caracterizan por su frescura, honestidad y carácter genuino. Son blancos que hablan directamente al paladar, sin intermediarios ni corsés regulatorios. Desde elaboraciones naturales con mínima intervención que destacan por su pureza frutal, hasta blancos de autor con personalidad marcada, pasando por proyectos que recuperan técnicas ancestrales de vinificación, todos comparten una cualidad común: la transparencia en su expresión y la pasión que hay detrás de su elaboración.
Te invitamos a explorar nuestra selección de Vinos Blancos Sin Denominación, donde cada botella es una sorpresa agradable, un descubrimiento sensorial y una oportunidad para conectar con la esencia más libre y creativa del vino español. Estos blancos no siguen reglas, sino que las reinventan, ofreciendo experiencias frescas, diferentes y memorables que demuestran que la verdadera excelencia a menudo se encuentra fuera de los caminos trillados.
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Internacionales
Embárcate en un viaje sensorial por los viñedos más prestigiosos del mundo con nuestra selección de Vinos Internacionales. Una cuidada colección que reúne lo mejor de las bodegas europeas, ofreciéndote la oportunidad de descubrir tesoros vinícolas allende nuestras fronteras sin necesidad de viajar.
En esta categoría encontrarás principalmente joyas de Francia, Alemania y Portugal, países con una tradición vinícola milenaria que complementan perfectamente nuestra oferta española. Desde los elegantes Burdeos y los aromáticos vinos del Loira franceses, hasta los delicados Rieslings alemanes y los intensos Oporto portugueses, cada botella es una ventana a una cultura vinícola diferente.
Una selección pensada para los paladares curiosos que buscan nuevas experiencias, para quienes desean maridar con cocina internacional, o simplemente para los amantes del buen vino que quieren ampliar sus horizontes degustando lo mejor de cada país. Calidad garantizada, personalidad diferenciada y el sello inconfundible de los grandes terruños europeos.