Castilla y León
Descubre la sorprendente diversidad de los vinos blancos de la Tierra de Castilla y León, una indicación geográfica que revela el potencial oculto de los viñedos del noroeste español para producir blancos de notable frescura y personalidad. Esta figura de calidad permite explorar el lado más luminoso de una región conocida tradicionalmente por sus tintos, ofreciendo una fascinante variedad de estilos que aprovechan la riqueza vitivinícola de este vasto territorio.
La VT Castilla y León se caracteriza por una extraordinaria variedad de microclimas y suelos que favorecen el desarrollo de blancos de gran carácter. Desde las influencias atlánticas del norte hasta el clima continental más marcado del sur, pasando por los valles fluviales que moderan las temperaturas, cada zona aporta matices únicos a sus vinos blancos. Los suelos, que van desde los arcillosos y calizos hasta los graníticos y pizarrosos, contribuyen a la diversidad de expresiones que encontramos en estos vinos.
La Verdejo demuestra aquí su versatilidad beyond la DO Rueda, mostrando diferentes facetas según su ubicación. Junto a ella, la Albillo mayor revela su potencial para blancos estructurados, mientras la Palomino y Malvasía aportan su carácter tradicional. Variedades internacionales como la Sauvignon Blanc, Chardonnay y Gewürztraminer han encontrado un excelente acomodo en estas tierras, ofreciendo blancos aromáticos y complejos que enriquecen el panorama vinícola de la región.
Los blancos de VT Castilla y León destacan por su frescura vibrante y su autenticidad. Desde los jóvenes y afrutados que capturan toda la expresión primaria de la uva, hasta los fermentados en barrica que desarrollan capas de complejidad, todos comparten un carácter amable y un equilibrio que los hace muy agradables de beber. Muchos de estos vinos proceden de viñedos de altura donde las noches frescas preservan la acidez natural, creando blancos equilibrados y llenos de vida.
Te invitamos a explorar nuestra selección de blancos de la Tierra de Castilla y León, donde cada botella representa una oportunidad para descubrir el lado menos conocido pero igualmente fascinante de la viticultura de esta región, ofreciendo vinos que sorprenden por su calidad y que demuestran que Castilla y León tiene mucho que decir en el mundo de los blancos españoles.